sábado, 25 de octubre de 2014

Siala, Vía ferrata

Sábado 18 de Octubre:
Vía Ferrata de Siala
Gourette. Pirineo Francés

  Ayer por la tarde llegamos a Jaca María (la anfibia), Bea (secretaria), Rafa (el freerider) y yo. Tras instalarnos en "Casa Rafa" y cenar, realizamos una ascensión diferente y curiosa a Peña Oroel Nocturna.
  Entre "pitos y flautas" nos acostamos a las tres de la mañana así que hoy no estamos dispuestos a madrugar, la actividad programada tampoco lo exige.

La ferrata comienza con este puente Nepalí
  Desde Jaca a la ferrata de Siala hay una hora y media de coche, no son muchos kilómetros pero si abundantes curvas, esta situada muy cerca de la estación de esquí de Gourette.
  Hay un cartel señalizando la ferrata, aparcamos en un ensanchamiento frente al panel informativo al comienzo de la aproximación. 

Anteriormente se cruzaba con una tirolina
  El sol "pega" de punta y no hace ni una "brizna" de viento, por su orientación la ferrata esta en sombra, sino nos hubiéramos "achicharrado". Nos ponemos el material en el mismo coche y empezamos la corta e intrincada aproximación, cruzar la carretera y foto con el panel indicador.
  La senda baja al fondo del barranco, es resbaladiza y confusa, sobretodo por las hojas del otoño que cubren el suelo camuflando el trazo, algún tramo es expuesto.

Primer Puente Tibetano
  Las primeras veces que visitamos esta ferrata se empezaba en el puente Tibetano que cruza el río para continuar la ascensión por grapas. Más tarde se añadió un itinerario por debajo que recorría un tramo de barranco encañonado con una tirolina y otro puente Tibetano, hoy la tirolina ha sido sustituida por un puente Nepalí.

Subiendo a la parte original de la ferrata
  Para Rafa y María es nueva, Bea la conoce pero le falta el tramo del barranco y la variante "muy dificil". La queremos hacer completa, con todos sus ramales, comenzamos con el recorrido por el barranco, Bea abre vía, María y yo vamos por medio y Rafa cierra.
  María y Bea están en su "salsa", se mueven como "Pedro por su casa" disfrutando un montón.

Puente Tibetano de inicio en la parte antigua
   Metidos en aquel agujero junto al río la temperatura baja una pasada, casi tenemos frío. La única dificultad de esta parte es la salida del puente Nepalí con una pequeña travesía que tira ligeramente para atrás, nada del otro mundo. Lo tomamos con tranquilidad y hacemos muchas fotos, es lo más estético, llegamos bajo el antiguo puente Tibetano inicio original de la ferrata.

Bonitas vistas sobre el barranco
  La segunda parte no me gusta, es una "cremallera" de grapas por una larga pared bastante tumbada, exige ir doblado para quitar y poner mosquetones y mi espalda no esta para esos "trotes". Agradezco cuando aparece la verticalidad, lo bueno son las vistas sobre el valle con espectaculares colores otoñales.

Cremallera para subir una pared tumbada
  Superada esta larga pared donde María se podía tumbar a descansar sobre las grapas, encontramos un cruce con dos variantes, la "difficile" y la "tres difficile". Vamos poco a poco con la "diffile" para calentar, en este ramal existe la posibilidad de escapar por un sendero equipado con sirga justo antes de un pequeño techo, única dificultad.

Cruce de "dificultades"
  Finalizado lo dificil y viendo que vamos "sobraos" acometeremos el "tres difficile", para ello bajaremos por el camino de retorno hasta encontrar la salida de la escapatoria por la que "desescaparemos" usándola para entrar a la ferrata. 
  Encontrar la escapatoria desde fuera es confuso, para evitar pasármela lo que hice fue salir por ella hasta llegar al cruce de senderos donde marque una señal con unos palos y volví para continuar.

Pasos aéreos del trecho "difficile"
  Entrar por aquí exige descender un corto trecho de ferrata, aéreo pero fácil, hasta llegar a la bifurcación. Mando a Bea por delante que con tanta "psicosis" con el "tres difficile" va algo "acongojada", metida en la faena poco lo cuesta superar dos extraplomos en los que hay que tirar de brazos y apretar dientes.

Tras entrar por la escapatoria destrepamos un trozo hasta el cruce
  Hay que sumar a la dificultad el efecto psicológico de "patio", es la parte más aérea de toda la vía, ni María ni Rafa tienen el más mínimo problema completando definitivamente el trayecto.
  Por un camino muy pisado, señalizado con abundantes flechas rojas de madera bajamos a la carretera y poco más allá los coches en algo menos de media hora.

Bea negociando el "parcours tres difficile"
  Nos ha gustado mucho, es mantenida, bonita y variada, el recorrido por el barranco y el trecho "tres difficil" son las guindas de Siala.
  Aprovechamos esta "prolongación" del verano para sentados junto al coche, tomarnos las cervezas y comer plácidamente. Un poco "coñazo" se nos hizo el viaje de vuelta a Jaca pero ya estamos acostumbrados a hacer kilómetros por el Pirineo.

Segundo y último o techo del tramo muy difícil
Reseña de la ferrata:
http://deandar.com/ferratas/via-ferrata-siala

Otro de nuestros recorridos por Siala:
http://danielmurmarin.blogspot.com.es/2009/10/via-ferrata-de-siala.html

Gorges del Canceigt, bonito barranco combinable con la ferrata de Siala:
http://danielmurmarin.blogspot.com.es/2011/09/gorges-del-canceigt.html

Más fotos:
Vía Ferrata de Siala. Gourette. Francia.