jueves, 3 de enero de 2013

Tempestades 3290 m.

  Comienzo mis mini vacaciones de fin de año, son cuatro días y soy consciente que me van a parecer dos, tengo muchas ganas y aprovecharé al máximo.
  El viernes por la tarde voy al valle de Benasque con base en Campo, parada en Almudevar a por Sandra (la inefa), se une a la expedición un día.

Sábado 29 de Diciembre:
Pico Tempestades 3290 m.

  A las 7 de la mañana llegan a Campo Ángel (el cuñao), Nacho (el patillas) y Alberto (nuevo en estas "Crónicas"). "Desayunan" por segunda vez y vamos valle arriba todos en mi coche sin tener nada claro que hacer.
  El plan "A" es subir al pico Tempestades por Vallibierna, suponemos que nos veremos obligados a "patear" la mayor parte de la pista porque alguna mancha de nieve o desprendimiento impedirá el paso en coche. Para más "inri" la nieve en caras sur esta muy alta y en caras norte es hielo puro, mientras viajamos barajamos posibilidades.

A mayor altitud menos nieve

  Decidimos prioridades, primero el Tempestades, sino el Sacroux, como tercera opción el Turonet del Puerto de la Picada.
  La primera cuesta de la pista a Vallibierna no vaticina nada bueno, es una autentica rampa de hielo duro y cristalino por la que el Nissan sube al limite sin dejar marcas de neumáticos. Poco más arriba encontramos bloques de piedras cortando el camino, la "brigadilla" de obras publicas compuesta por Nacho, Ángel y Alberto se encargan de bajar y despejar el paso "manualmente".

El ibón de Llosas helado y cubierto de nieve

  Tras un buen rato moviendo "pedruscones" de todos tamaños y pasando tramos de nieve dura que aguantaban perfectamente el peso del coche llegamos al mismo refugio de pescadores, punto final de la pista.
  Afloran muchas piedras aunque la nieve parece continua, nos preparamos aprovechando el interior del refugio resguardados y comenzamos la marcha con esquís puestos desde allí.
  Avanzo temiendo que al cambiar de orientación la nieve desaparezca como por arte de magia y tengamos que portear unas cuantas horas pero no fue así. El manto blanco no es muy abundante pero permite el avance con continuidad, el cielo esta raso y despejado, la temperatura baja, no hace viento, conforme progresamos hay más nieve, puede que tengamos un día "glorioso".

Flanqueando el ibón superior por su orilla

  Las cosas no son lo que parecen, al salir del bosque vemos el glaciar lleno de piedras, parece imposible esquiar allí, el viento ha barrido la nieve en cotas altas dejando una fina capa más parecida al hielo que a nieve.
  En el ibón de Llosas nos asaltan las dudas, ¿pero adonde vamos con esquís?, es imposible esquiar, ya estamos arriba y no tenemos más opción que intentarlo. Seguimos foqueando buscando continuidad, en la primera pala fuerte ponemos cuchillas.
  Todo el día pegando el sol no consigue que transforme la nieve a pesar de ser cara sur, nos arreglamos para encontrar pasillos blancos por los que luego bajar esquiando.

El glaciar del Tempestades y su cumbre, nunca lo hemos visto en invierno con tan poca nieve

  Vemos la pala cimera con bastante roca, hoy estaba "divertida". Nos acercamos hasta la base y ponemos crampones, Nacho sube el primero abriendo huella, inicialmente va bien pero a media pala se pone "chungo", un tramo muy vertical y helado del que afloran rocas.
  Nacho "pelea" con la ladera sin verlo claro, propone retirada pero le incito a que lo intente y acaba pasando.

Alberto remonta el glaciar con las cumbres del Culebras y Vallibierna a su espalda

  Sandra y yo vamos detrás, asegurando todos movimientos superamos las dificultades y coronamos aunque luego hay bajar.....
  Ángel y Alberto ya han tenido suficiente, esperan en la base de la pala reservando fuerzas para el descenso.
  Nos hacemos las fotos de rigor con el Aneto muy cerca, vemos perfectamente la cruz de su cima, impresionantes vistas y completa soledad, nadie se ha aventurado hoy por la zona.

Sandra acaba de superar el paso más complicado

  Comenzamos el descenso, el día es corto y vamos muy ajustados de tiempo. Bajar la canal resulta mucho más fácil de lo esperado, pensamos bien los movimientos antes de hacer nada y retrocedemos seguros. Nos juntamos con Ángel y Alberto que están "muertos" de frío, a la vez que nos preparamos para esquiar picoteamos algo de comida.
  La esquiada es un slalom entre piedras con nieve muy dura, autentico esquí de "supervivencia", pendientes de la textura cambiante cada pocos metros, las piernas se cargan excesivamente y el peligro de ir cabeza contra una roca es cada vez mayor.

Autorretrato en la cumbre del Tempestades con el Aneto al fondo

  En el ibón de Llosas Nacho se rinde, las piernas no le responden como deben y no quiere arriesgarse a romperse un hueso. Carga los esquís en la mochila y completa el descenso andando, Ángel hace lo mismo poco más abajo.
  Sandra y yo vamos con esquís cortos que son como los todo terreno del esquí, mucho más manejables y fáciles de controlar en sitios complicados, continuamos esquiando hasta el coche dando alguna que otra "rascada" con piedras ocultas.

El descenso de la canal resulto más fácil de lo esperado

  Alberto es un figura esquíando en pistas y se le nota cuando comienza bajando a toda "leche". Antes que se mate por "sorpresa", le prevenimos sobre lo que va a encontrar, el monte esta lleno de "trampas" donde como mínimo te puedes fracturar un hueso. 
  Con más precaución y control baja tras nosotros con esquís largos sin sufrir percances, en las estaciones de esquí la nieve esta trabajada, uniforme y sin más obstáculo que otros esquiadores.

Alberto rompiendo la costra en los primeros giros

  Tal y como imaginamos llegamos oscureciendo, bajar en coche por la pista fue rápido porque las piedras gordas ya las habíamos apartado por la mañana.
  Paramos en Campo a tomar una cerveza y picotear algo antes de que Sandra, Ángel, Alberto y Nacho marcharan para Zaragoza.
  Yo me quedo hasta el "año que viene", seguidamente tengo una reunión con la "élite" de mis vecinos "montañeros" liderada por José Luis Ferrer para planificar la ascensión que realizaremos mañana.

Reseña de la ascensión:

Track para GPS y ver la ruta en Google Eart:

Otra de nuestras ascensiones al Tempestades hace dos años con más nieve: