Ascenso desde el Hospital de Benasque por el Ibón de la Solana, Ibón de Gorgutes y Puerto de la Glera.
Descenso por el desagüe del Ibón de Gorgutes al final de la carretera por el itinerario de verano.
Con Yaiza (la pro) y Champi.
Glaciar Maladeta y Aneto
Precioso itinerario circular partiendo del Vado del Hospital, el descenso por el desagüe de Gorgutes es chulo y bonito, muy recomendable.
Jornada soleada y ventosa, a la nieve le cuesta transformar por el viento pero al final acaba en buenas condiciones por arriba y blanda patatal en el bosque.
En el bosque muchas "trampas"
Hay nieve suficiente desde abajo pero los bosques de acceso y retorno complican la excursión necesitando un esfuerzo extra para esquivar la vegetación y numerosas "trampas".
Ha sorprendido ver una gran parte de la pala final en roca viva, suponemos que el fuerte viento sumado a las elevadas temperaturas son los culpables.
Corredor de la Montañeta
La mitad de la empinada pala cimera la remontamos foqueando y la segunda mitad con crampones, para descender la esquiamos desde arriba.
Picnic en el parking y regreso a Campo, Champi se marcha quedándonos Yaiza y yo para esquiar de nuevo mañana.
El Frontonet por el sur es una cumbre con una esquiada de las mejores del valle, nieve siempre muy buena, palas suaves, sin peligros añadidos, buenas panorámicas, ideal para iniciar, peroooo .... Todo tiene su cruz, a no ser que vayamos justo tras una gran nevada casi seguro que tocará portear.
Comenzamos la marcha en el parking del valle de Estós en una cota muy baja, a tan solo 1300 metros de altitud.
Palanca de la Ribera
Con los esquís en la mochila recorremos la pista del valle y nada más cruzar la palanca de Aiguacan cambia la orientación y aparece la nieve.
Ponemos esquís y progresamos foqueando hasta la cabaña de Santa Ana, aquí nos desviamos a la derecha a cruzar el río Estós por la palanca de la Ribera.
Se acabó la nieve ...
Tomamos un sendero balizado como PR pero la nieve se esfuma, es una vertiente muy soleada que sumado a las altas temperaturas la han hecho desaparecer.
Vuelta de los esquís a la mochila, ascendemos por un cómodo sendero hasta donde finaliza el bosque, aproximadamente en la cota 1660 y decididamente nos elevamos por empinadas praderas buscando el paso entre la vegetación.
Ganamos altura por prados sin sendero
Igual que el año pasado nos hemos columpiado pensando que encontraríamos nieve continua más baja, porteamos hasta la cota 1800 donde ya por fin ponemos los esquís definitivamente, hemos subido 500 metros de desnivel que apenas tienen nada esquiable.
A partir de aquí fue todo "coser y cantar", sol buena temperatura, mucha nieve y en perfectas condiciones...
El único ser vivo que nos cruzamos
Un "mar" blanco en el que se te olvida por completo lo que hay por debajo, alcanzamos la cima sin ningún problema y pudimos permanecer arriba disfrutando de las vistas todo lo que nos apeteció sin pasar frío.
El descenso esquiando por el mismo itinerario fue apoteósico, los esquís giran solos y sin esfuerzo. Lástima que lo bueno no dura como así fue, en un visto y no visto nos encontramos donde calzamos esquís a la ida.
Valle de Estós
Pero como somos cabezones diseñamos un recorrido de "agro esquí" pudiendo descender cien metros más abajo quedándonos una sensación de triunfo total.
Una vez en la pista volvimos a calzar esquís y deslizamos desde la Cabaña de Santa Ana hasta la palanca de Aiguacan. Un corto paseo y al coche donde nos esperan las cervezas y comida abundante.