Cañón del Formiga, un descenso que no defrauda a nadie, saltos, rapeles, destrepes, toboganes, sifones y agua garantizada.
Aproximación bonita y curiosa, no muy larga y un barranco con la duración justa para que no se haga pesado, retorno casi inmediato. El más popular y concurrido de Sierra Guara.
Buscando recovecos para explorar
Para evitar las aglomeraciones entramos a la hora de comer. En el parking habia 15 coches y no encontramos a nadie en el agua, cuando regresamos solo estaba el nuestro.
Con agradable temperatura y muy contentos tras la actividad dimos cuenta de una opípara merienda.
Descenso de Barrancos y prácticas de progresión por cuerda
Vía Ferrata de Santa Elena
Barranco D´Os Lucas o Lucars de Espierre
Biescas. Valle de Tena
Con Rubén Molledo.
Cascadas finales del barranco de Os Lucas
Me ha pedido Rubén un "curso" para tener autonomía en el descenso de barrancos. Comenzamos hoy con prácticas de progresión por cuerda aprovechando las paredes de la vía ferrata de Santa Elena. En el centro del día nos desplazamos al cercano Orós Bajo para descender el Barranco de Os Lucas.
Tanto en la ferrata como el barranco no encontramos a nadie, el agua estaba helada❄️🥶🤣😁🧗. Al ser solo dos progresamos rápido sin llegar a pasar frío, creo que ya no me meto al agua hasta el próximo verano.
Primero subimos la sencilla ferrata hasta arriba
Completáremos la enseñanza más adelante con un par de días en rocodromos de Zaragoza y para finalizar una puesta en escena al barranco seco del Basender.
En el parking de Orós se esta estupendamente al sol, allí comimos tranquilamente mientras charlamos y pensamos nuevos planes.
Actividad con los monitores de la Asociación Juvenil Tebarray. Piden un barranco así que les llevamos al Cañón del Formiga, un descenso que no defrauda a nadie, saltos, rapeles, destrepes, toboganes, sifones y agua garantizada.
Aproximación bonita y curiosa, no muy larga y un barranco con la duración justa para que no se haga pesado, retorno casi inmediato. El más popular y concurrido de Sierra Guara.
Pasamanos de aproximación sobre el cauce
Para evitar las aglomeraciones entramos a la hora de comer. En el parking habia 35 coches y no encontramos a nadie en el agua. Cuando regresamos al coche solo estaban los nuestros.
Con agradable temperatura y muy contentos tras la actividad dimos cuenta de una opípara merienda que duró casi como el barranco.