sábado, 5 de noviembre de 2011

Punta Suelza 2973 m.

Domingo 30:
Punta Suelza 2973 m. desde Ordiceto

  Anoche se hizo el cambio de hora atrasando el reloj pero nosotros seguimos con el horario solar tras los típicos debates de que si hay que levantarse una hora antes o una hora después.
  Amanecemos en Campo Rafa (el freerider), Ana (la mochuela), Bea (secretaria) y yo bastante indecisos, no sabemos que hacer, si subir a un pico bajo que seguro no tenga nieve o ir a meternos en la nieve a "saco", subir a un pico de cotas medias nos llevara a renunciar a la cumbre a pocos metros de la cima, igual que en la Tuca del Mon.

Refugio de Ordiceto junto al ibón al acabar la pista forestal

  Al final decido que "aventura total", vamos a buscar la nieve y ha hundirnos en ella hasta las cejas. Viajamos al valle del cinca que remontamos hasta cerca de la frontera francesa, poco más arriba de Bielsa nace a la derecha un valle recorrido por una pista forestal en mal estado de once kilómetros que nos sube en coche a uno de los puntos más altos del pirineo, el ibón de Ordiceto a 2390 metros de altitud.

Nieve continua a partir del refugio

  En el ultimo kilómetro ya pisamos nieve en coche, comenzamos a andar con nieve continua desde el refugio libre de Ordiceto, situado en la orilla del ibón, recién restaurado, en muy buenas condiciones para pernoctar.
 Rafa lleva unos "botrancos" rígidos y se encarga de abrir huella, Bea con sus botas semi rígidas va bien, Ana y yo con nuestras botas de verano, las mías de "goretex agujereado" calan que da gusto.

Tramo final de la canal, el punto más delicado de la ruta

  Con el cielo bastante soleado y fresco avanzamos hacia nuestro pico con la incertidumbre de en que condiciones nos lo vamos a encontrar. Hay cuarenta centímetros de nieve con una costra que rompemos y nos hundimos, la escalera que nos talla Rafa ahorra muchos esfuerzos.

Todo el equipo en la cima

  El tramo critico es superar una empinada canal, la nieve estaba en muy buen estado, no fueron necesarios los crampones, con un bastón y el piolet subimos poco a poco hasta llegar a la cresta.
  Al asomar a la otra vertiente un viento horroroso nos hizo abrigarnos, la niebla subía por el ibón del Cao, las visibilidad era buena quitando algunos momentos en los que la niebla nos engullía.

Las vistas desde la cumbre son realmente invernales

  Bea se mueve en la nieve como "pez en el agua", lleva tres años haciendo monte en invierno y dos esquí de travesía, en su cara se nota que esta disfrutando mucho. Ana es más temerosa, es su primer año de montaña en serio, pero con su especial habilidad para todo que sean deportes aprende enseguida. Este invierno la tenemos decidida a aprender a esquiar para salir monte con esquís, en cuatro días tendrá más soltura que todos juntos.

Descenso sobre la cubeta del ibón del Cao

  Como no podía ser de otra manera, llegamos a la cumbre, la niebla va y viene, hace viento, aun así nos abrigamos y estamos un rato comiendo y haciendo fotos. 
  Descendemos por nuestra huella, lanzarse por la empinada canal da un poco de "cosa", sobre todo al principio que es prácticamente vertical, en cuanto nos metemos recuperamos la confianza, en un momento estamos abajo. Llegamos al ibón con las luces del atardecer y el fuerte contraste entre los colores marrones del otoño y la nieve blanca.

Vistas hacia punta Fulsa con abundante nieve

  Todos contentos, el día ha salido mucho mejor de lo esperado, regresamos a Campo. Tras ducharnos y la correspondiente merienda cena, Bea y Rafa se marchan y nos dejan solos a Ana y a mi.
  Ana coge mi libro de Panorámicas del Pirineo de Nacho Ferrando y se pega dos horas "empollandoselo", allí ve el curioso fenómeno llamado "la gloria", una aureola arco iris rodea la sombra de una persona proyectada sobre una nube, dio la casualidad que al día siguiente lo vimos en vivo.

Bonito contraste entre el invierno y el otoño

Reseña de la ascensión:

Track para GPS y ver la ruta en Google Eart:

Otra de nuestras ascensiones: